En este momento pienso en mi papá y en mi hermano, que ya no están, porque iba a la vieja cancha con ellos. Estoy viviendo un estrés muy fuerte, una presión bárbara por este acontecimiento. Pero toda la mala sangre que me hice en este tiempo va a tener su recompensa cuando vea al equipo jugando en nuestra cancha, un sueño que tenemos todos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario